Zonas Autónomas [II] Moresnet/Amikejo (1816-1915)

moresnet amikejo

¿Puede una comunidad no controlada por un gobierno ni la coerción de las  fuerzas de seguridad evitar el caos y el crimen? ¿Puede esa comunidad resolver sus disputas sin necesidad de un poder judicial? ¿Puede prosperar social, cultural y económicamente sin el amparo de un estado? Sí, el ejemplo fue Moresnet, un territorio en disputa del noroeste de Europa.

La particularidad de la zona autónoma de Moresnet fue una consecuencia indirecta de las guerras napoleónicas (1803-1815). Como sucede en todas las guerras, los gobiernos de los estados participantes, amparados en la idea nacional, sacrificaron a poblaciones enteras en pos de la patria y su bandera, empujando a miles de civiles a la muerte o a la indigencia.

En el Congreso de Viena, que supuso el fin oficial de la guerra, las nuevas fronteras nacionales se diseñaron conforme a la teoría de la “balanza de poder”: ningún estado debía estar en condiciones de dominar militarmente a otros. Hubo, lógicamente, algunos desacuerdos, sobre todo entre Prusia y los Países Bajos. Se disputaban una pequeña zona rica en minerales -principalmente zinc- conocida como la “montaña vieja” (Altenber en alemán, Vieille Montagne en francés). Con una guerra que acababa de concluir, y la fuente de zinc más cercana en Inglaterra, el interés de los dos estados por controlar el territorio impedía resolver del todo la ordenación de fronteras tras el armisticio.

Pintura de la mina de zinc, obra de Jean-Baptiste Bastiné (1843)

La mina de zinc, de Jean-Baptiste Bastiné (1843)

En un principio las dos potencias establecieron que aquel territorio tendría una soberanía compartida. Desde su creación en 1816, Moresnet estuvo bajo el poder de varios estados: Prusia y los Países Bajos en un principio, y posteriormente Bélgica tras independizarse en 1830. Designada como “Moresnet Neutral”, ocupó un pequeño territorio de forma triangular entre esos tres estados, compuesto por la cantera, varias escuelas, tiendas, un hospital y alrededor de 50 casas de campo que albergaban a los 256 mineros y personal de apoyo que trabajaban en la mina. [1]

El territorio “se originó por un error (…) perpetuado por los celos y la imposibilidad de dos gobiernos para concurrir en la partición” [2]. Sin embargo, a lo largo de los siguientes decenios, su pequeño tamaño y la supervisión ambigua por varias potencias nacionales permitieron que Moresnet lograse su autonomía. De hecho su reducido tamaño permitió “ocultar” su existencia en la mayoría de los mapas. De vez en cuando un soldado prusiano, holandés o belga patrullaba cerca de la frontera sin traspasarla ya que de facto fue una zona desmilitarizada.

No sólo las instituciones del resto de estados perdieron la noción de este territorio, sino que estaba tan aislado que un viajero de aquella época dejó escrito:

en un hotel cercano, en algunas tiendas vecinas, y hasta en dos estaciones de ferrocarril pregunté como llegar a Moresnet Neutral: ni tenían ni idea en absoluta, o se inventaban estaciones imposibles de encontrar [3]

El triángulo de Moresnet no tenía gobierno de facto. Existía un burgomaestre asistido por un “Comité de los Diez” que, en realidad, no ejercía ningún poder real [4]. De hecho no existía policía, tenía a un tipo que detentaba de forma burlona hacia la organización aristocrática prusia el “Secretariado de Guerra” [5], y se dedicaba básicamente a pasearse por Moresnet vestido con el uniforme completo y disfrutando de una partida de ajedrez o de billar con el burgomaestre en el jardín de la cerveza en la orilla del lago [6].

Durante el resto del siglo XIX Moresnet vivió paralela e independientemente de los estados vecinos de Europa. En 1848, por ejemplo, las revoluciones liberales y nacionales de Italia, Francia, Alemania, Dinamarca, Hungría, Suiza, Polonia, Irlanda, Ucrania y el resto del imperio de los Habsburgo no les salpicaron. Para los habitantes de Moresnet, la vida en 1848 siguió su curso con normalidad. Al año siguiente acuñaron las primeras monedas soberanas, aceptadas en todos los comercios locales junto con el resto de monedas extranjeras [7]. A pesar de este aislamiento, existían importanciones de otros países circundantes. No tenían cargas ni apenas impuestos, los precios eran más bajos que en el resto de estados y los salarios mucho más altos [8]. Durante las siguientes décadas la población creció progresivamente: en 1850 se había duplicado. Además de la ampliación de la mina de zinc, emergieron nuevos negocios y pequeñas granjas explotadas por los propios trabajadores.

La resolución de conflictos entre los habitantes de Moresnet no estaba centralizada por ningún tribunal, sino que elegían en acuerdo -acusador y acusado- quien o quienes podían hacer las veces de mediadores de resolución de conflictos. Además los residentes de Moresnet Neutral no tenían obligación de servir a ningún ejército, ni siquiera al de sus naciones de origen [9], algo que motivaba especialmente a los prusianos, cuyo estado intervino en media docena de guerras durante el siglo XIX [10].

Dr Wilhelm MollyLa población de Moresnet se cuadruplicó entre 1850 y 1860, superando los 2000 habitantes. En 1863 llegó el Dr. Willhelm Molly, convirtiéndose en el médico general de la población. Adquirió gran notoriedad al frenar una epidemia local de cólera.

Desde el principio de la autonomía de Moresnet Neutral se sabía que mina de zinc no podría producir indefinidamente. En 1885 la mina dejó de ser rentable y dejó de explotarse, pero eso no preocupó a los habitantes ya que desde hace un tiempo que habían creado en Moresnet varias empresas -cuya propiedad era de los propios trabajadores-, bares y cafés a lo largo de la avenida principal. También se crearon varias fábricas de cerveza, varias granjas e incluso un negocio de venta de leche local.

Para el Dr. Molly el cierre de la mina de zinc supuso la culminación, a su entender, de Moresnet Neutral como una comunidad. Se convirtió en el máximo defensor de su independencia -al menos el más conocido. Junto con otros habitantes creó un servicio postal local, aunque las autoridades prusianas y belgas decidieron boicotearlo más allá de las fronteras de Moresnet. En 1903 crearon un casino para hacer competencia a Montecarlo y  “repartir los beneficios entre todos los ciudadanos” [11]. El rey de Bélgica amenazó con invadir Moresnet, así que tras unos meses de funcionamiento tuvieron que cerrarlo. Los estados vecinos empezaron a ver cómo esta zona autónoma se convertía en un problema, ya que era un ejemplo de libertad para muchos ciudadanos frente a sus sistemas jerárquicos y autoritarios.

En 1900 Prusia, el fran imperio alemán, comenzó a aplicar tácticas cada vez más agresivas hacia los residentes de Moresnet con el fin de que diesen su consentimiento para la absorción [12]: sabotajes, cortes de las conexiones eléctricas y telefónicas [13], etc. Cuando los ciudadanos intentaron levantar nuevas líneas eléctricas y telefónicas, Prusia intentó de nuevo sabotearles de nuevo [14].

Pero “estas personas, a pesar de su pequeño territorio, pretenden seguir defendiendo su autonomía” [15]. De hecho, pese al acoso por parte de un estado mil veces más grande y con uno de los ejércitos más poderosos del planeta, la población había aumentado a 3800 en 1907, siendo sólo 460 descendientes de los primeros “moresnetianos” [16], el resto provenían de diversos lugares: no solo eran alemanes, belgas y holandeses, sino también antiguos residentes de Italia, Suiza y Rusia; incluso un par de estadounidenses y un chino.

El Dr. Molly, que ya llevaba viviendo en Moresnet Neutral casi medio siglo, comenzó a ver la independencia y prosperidad de Moresnet como un lugar donde poder predicar el lenguaje y la cultura del Esperanto frente a la idea y el lenguaje de las nacionalidades. En 1906 el Dr. Molly se reunió con varios colegas para hablar sobre la designación de Moresnet Neutral como un refugio mundial de autodeterminación para esperantistas, un territorio donde “abrazar los objetivos e ideales que impiden la hermandad de los humanos y emanciparlos de todo lo que es absurdo e indigno, de la convención y de las tradiciones que durante estos siglos los ignorantes nos han impuesto” [17]. Propusieron que Moresnet pasase a llamarse Amikejo, que en Esperanto significa “lugar de la amistad”.

Dos años más tarde, en 1908, se llevó a cabo una gran celebración conmemorando al cambio de nombre por Amikejo [18]. Como era de esperar, los estados vecinos no reconocieron su nombre, aunque numerosos periódicos locales y fronterizos se hicieron eco del evento. En 1914 la población de Amikejo, con 4600 habitantes, era un ejemplo de como una comunidad podía prosperar sin estado, ni poder, y con una total “ausencia de norma concreta” [19]. Un periodista de la época lo describió como:

uno de los territorios más pequeños y extraños del mundo, una cresta que rodea las altas montañas, alejándolo de la civilización y de las culturas vecinas, constituyendo un pequeño mundo en sí mismo. Durante casi un siglo, los habitantes nunca han experimentado la sensación de estar bajo el gobierno de un emperador, rey o presidente. Son independientes, gobernados por nadie, con libertad para hacer lo que quieran. [20]

Otro visitante describió  Amikejo como una “anarquía funcional” [21]

En 1914 estalló la I Guerra Mundial, convirtiendo a Amikejo en un oasis en un desierto de destrucción. Sin embargo la guerra fue la excusa perfecta para la vieja idea anexionista prusiana, siendo ocupada y anexionada legalmente en 1915. En 1919 el Tratado de Versalles determinaba que Moresnet/Amikejo pertenecía a Bélgica [22], lo que supuso el fin de esta zona autónoma y de toda una experiencia que quedó sepultada bajo la historia de las grandes naciones.

Pete Earle

Notas:

[1] “Life in Neutral Moresnet,” Moresnet.nl. [2] Robert Shackleton, Unvisited Places of Old Europe (Philadelphia: The Penn Publishing Company, 1913), p.157. [3] Ibid, p. 159. [4] Ibid, p. 161. [5] Ibid, p. 164. [6] “Europe’s Smallest State” New York Times October 31, 1886. [7] “Coins,” Moresnet.nl. [8] “Life in Neutral Moresnet,” Moresnet.nl. [9] Bélgica (1847) y Prusia (1875): exención de los emigrantes en la zona Moresnet del servicio militar obligatorio militar. [10] “Guerras del siglo XIX” Wikipedia.org. [11] “The Smallest in Europe.” New York Times Sept 28, 1905. [12] “How It Ended,” Moresnet.nl. [13] Ibid. [14] Ibid. [15] Shackleton, p. 172. [16] Shackleton, p. 157. [17] “An Esperanto City,” The Strand Magazine Vol XXXVI, No. 215 (1908): 559. [18] “Dr. Wilhelm Molly,” Moresnet.nl. [19] Shackleton, p. 165. [20] “Neutral Territory of Moresnet.” Sausalito News January 23, 1915: p. 3. [21] Louis Viereck, “Moresnet — The Smallest State on Earth,” The Fatherland Vol III, No. 2 (1915): 33. [22] “The Versailles Treaty June 28, 1919 : Part III,” The Avalong Project, Yale Law Schol.

Agradecimientos:

A Diego Volia por sus traducciones del inglés y francés al castellano. A Juan Pita por editar correctamente el formato del texto

7 comentarios en “Zonas Autónomas [II] Moresnet/Amikejo (1816-1915)

  1. Muy buena lectura, me gusta mucho esta serie. Ya había leído sobre las “zonas autónomas temporales”, pero esto es francamente interesante. Sí, la sociedad puede organizarse sin gobiernos ni estados ni fuerzas de seguridad.

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  2. Pingback: entramado.net » Resumen de enlaces 22 August, 2014

  3. Pingback: Lecturas interesantes del 16 de septiembre de 2014

  4. que bello todo aquello, harto de todo este circo mundial! a seguir con la educación siempre, estar preparados y atentos para luchar sin los libros..

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