El gen egoísta y la muerte del hombre

En un principio fue la palabra. La palabra convirtió al mar con su mensaje, copiándose sin cesar y para siempre. La palabra descubrió cómo reordenar las sustancias químicas a fin de captar pequeños remolinos en la corriente de la entropía y hacerlos vivir. La palabra transformó la superficie terrestre del planeta de un infierno polvoriento…

Un universo sin propósito

No podemos soportar la implicación básica de este mundo nuevo y extraño. Si la humanidad surgió sólo ayer como una pequeña ramita de una rama de un árbol floreciente, entonces la vida no puede, en ningún sentido genuino, existir para nosotros o debido a nosotros. Quizá únicamente somos una idea tardía, una especie de accidente…

No existimos

Solo somos uno más, no existimos, o existimos tanto como existen las piedras. Hay un orden en nosotros, hay una estructura, partes que interactúan, dinámicas que se afectan entre sí, tanto como las hay en el interior de una piedra. Somos tan reales como una piedra lo es, somos tan importantes como una piedra lo…