El París del ilegalismo (1886-1893)

Soy, pues, lógico con mis principios: no hay, pues, tal tentativa de asesinato. Ya es tiempo también de que los agentes cambien de papel: antes que perseguir a los ladrones, que prendan a los robados. Desde mi punto de vista no soy un ladrón. La naturaleza al crear al hombre le da el derecho a…