Las personas normales

Tras las cenizas de la Segunda Guerra Mundial, Hannah Arendt nos hablaba de la banalidad del mal, de cómo la natural ausencia de malignidad en ciudadanos normales que siguen y cumplen las normas sociales puede llegar a convivir y colaborar con algo tan terrorífico como un genocidio. Para entenderlo divide a los ciudadanos en tres categorías: nihilistas, dogmáticos y ciudadanos…